Don Quijote

“- Pues lo mismo – dijo don Quijote – acontece en la comedia y trato de este mundo, donde unos hacen los emperadores, otros los pontífices, y finalmente todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero, en llegando al fin, que es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muerte las ropas que los diferenciaban, y quedan iguales en la sepultura.

– Brava comparación – dijo Sancho -, aunque no tan nueva, que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que mientras dura el juego cada pieza tiene su particular oficio, y en acabándose el juego todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.

– Cada día, Sancho – dijo don Quijote -, te vas haciendo menos simple y más discreto.”

Ni “verdad” ni “mentira”

Nota no Don Quijote.

“En las culturas con una alfabetización insuficiente, la escritura conllevaba o todavía conlleva un plus de veracidad: el mero hecho de constar por escrito parecía garantizar la realidad de una noticia o de un relato. Los requisitos legales necesarios para la publicación de una obra tendián a avalar esa impresión, y tanto más cuanto que los volúmenes de Don Cirongilio de Tracia y de la Historia del Gran Capitán se le presentaban al ventero (como, en su locura, a Don Quijote) con el mismo aspecto en cuanto portadas, formato, etc. En el siglo XVII, la categoría moderna de la ficción, un tipo de lenguaje que no es ni “verdad” ni “mentira”, sino que tiene un estatuto propio, no estaba aún solidamente establecida.”

O poço

Menino de oito anos desapareceu no curto trajeto de cem metros entre a casa da avó e a casa de um amigo. A polícia investigava, mas logo descartou sequestro e se concentrou na família. Poucos dias depois do desaparecimento que comovia a Espanha, a namorada do pai achou a camiseta do menino suja de sangue em um terreno no qual a polícia já havia feito buscas. A polícia, sem anunciar, começou a vigiar e fechar o cerco em torno da namorada do pai. Por fim, seguiam o carro dela em uma viagem de cinquenta quilômetros entre cidades da região. Na cidade de destino, cercaram o carro, abriram a mala e estava o corpo do menino, envolvido em uma manta. A polícia diz que o corpo havia ficado em um poço e estava sendo transportado para outro esconderijo. Acha-se que há outros cúmplices e que mesmo o pai pode ter participado da morte da criança.